Andrea Kassem, RN, OCN, CBCN, CN-BN, NBC-HWC
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Emergencias por dolor renal

Los riñones son órganos en forma de frijol y del tamaño de un puño. Ellos filtran los desechos de la sangre y producen orina para eliminarlos junto con el líquido adicional del cuerpo. Los riñones están ubicados hacia la espalda y debajo de la caja torácica, por lo que el dolor de espalda puede confundirse con el dolor de una infección o enfermedad de los riñones, como los cálculos renales, las infecciones de las vías urinarias, etc. Dado que hay músculos, huesos y otros órganos alrededor del riñón, puede ser difícil identificar de dónde proviene realmente el dolor. Es importante saber de dónde proviene el dolor para obtener el tratamiento adecuado.

¿Cuál es la diferencia entre el dolor de espalda y el dolor renal?

Estas son las cosas que usted puede tener en cuenta para saber si su dolor es de espalda o renal:

  1. ¿Qué parte de la espalda le duele?

    Cuando el dolor se irradia desde el flanco, parte inferior de la caja torácica, existe la posibilidad de que se trate de un cálculo renal. El dolor en otras partes de la espalda probablemente sea dolor de espalda.

  2. ¿Qué tan intenso es el dolor?

    El dolor de espalda generalmente es tolerable, pero depende de la cantidad de estrés o daño que sufrieron los ligamentos, músculos, tendones o discos. El dolor causado por los cálculos renales suele ser agudo, como una puñalada, o sordo, si se debe a una infección renal. El dolor también depende de la gravedad de la infección o del tamaño del cálculo renal.

  3. ¿Cuánto tiempo lleva sintiendo dolor?

    La mayoría de los casos agudos de dolor de espalda generalmente se resuelven por sí solos en días en lugar de semanas. Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) generalmente alivian el dolor de espalda. El dolor renal severo generalmente no desaparece con los AINE y nada aliviará el dolor a menos que se trate el problema. Si el dolor persiste, consulte con su médico para un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Tres emergencias por dolor de riñón

Entre las condiciones renales más comunes que causan el dolor en los riñones se incluyen las siguientes:

1. Cálculos renales

Este es el tipo más frecuente de problema renal que causa dolor de riñón y uno de los más dolorosos. Los cálculos renales son masas hechas de cristales que generalmente se originan en los riñones, pero también se pueden desarrollar en cualquier parte del tracto urinario. El tracto urinario lo forman los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra. Los tamaños de los cálculos renales van desde un grano de arena a una pelota de golf. En general, a medida que el cálculo crece, los síntomas se hacen más notorios. Los cálculos renales pequeños se eliminan sin que usted se entere. Cuando el cálculo crece y bloquea el tracto urinario, es posible que tenga dolor en el flanco, una necesidad intensa de orinar, una sensación de ardor al orinar y una orina turbia o sanguinolenta, o con mal olor, que son los síntomas más frecuentes de los cálculos renales.

2. Infecciones del tracto urinario

La mayoría de las infecciones del tracto urinario (ITU) ocurren en las vías superiores; es decir, en los uréteres y los riñones. La infección ocurre cuando las bacterias de la piel o el recto entran en el tracto superior. Las bacterias se asientan, se multiplican en el tracto urinario y causan inflamación e hinchazón. Las mujeres tienen un mayor riesgo de contraer infecciones urinarias porque sus uretras son más cortas y están más cerca del recto. Los síntomas de las infecciones urinarias son casi los mismos que los de los cálculos renales, pero acompañados de temperatura alta o muy baja.

3. Lesión renal aguda

La lesión renal aguda (LRA) es un episodio repentino que varía desde una pérdida menor de la función renal hasta una insuficiencia renal total. Esto provoca la acumulación de productos de desecho en la sangre que también pueden afectar a otros órganos como el cerebro, el corazón y los pulmones. La LRA requiere tratamiento inmediato y es esencial su detección temprana. Los síntomas de la LRA incluyen orinar menos de lo habitual, confusión, náuseas, dolor en el pecho, inflamación en las piernas, tobillos y alrededor de los ojos y, en casos graves, convulsiones o estados de coma.

Causas y factores de riesgo

En general, las causas de estos problemas renales comunes son las mismas, y son principalmente:

  • Deshidratación
  • Dieta con exceso de sodio
  • Obesidad
  • Antecedentes familiares (diabetes, hipertensión, etc.)
  • Condiciones médicas y cirugías previas

Sin embargo, las infecciones urinarias tienen factores de riesgo muy específicos:

  • Ser mujer (especialmente cuando ha pasado por la menopausia)
  • Ser una persona sexualmente activa
  • Tener una sonda
  • Tener un diafragma o usar espermicidas para el control de la natalidad

La mayoría de las LRA también ocurren como una complicación de otra enfermedad grave (enfermedad renal crónica, agrandamiento de la próstata, tumor de pelvis o vejiga, etc.) o infecciones graves como las sepsis.

Diagnóstico y tratamiento

Las enfermedades renales a veces no manifiestan síntomas. De hecho, más de 37 millones de estadounidenses (1 de cada 7 adultos) padecen una enfermedad renal. Millones más tienen un alto riesgo de padecerlas y la mayoría no lo sabe. Las afecciones renales son otra razón para mantener un chequeo anual con su médico. Si su médico sospecha problemas renales, le puede recomendar que se someta a algunas pruebas:

  • Análisis de sangre: eGFR
  • Tomografía computarizada (TC)
  • Análisis de orina
  • Biopsia renal
  • Radiografías

Beber mucha agua es lo primero que su médico podría recomendar si usted experimenta síntomas leves. El médico también puede recomendar antibióticos y tratamientos mínimamente invasivos para los cálculos renales y las infecciones urinarias. En el caso de las LRA, es posible que tenga que permanecer en el hospital para seguir tratando las afecciones previas que llevaron a la LRA.

Fuentes:
American Chiropractic Association
National Kidney Foundation
American Kidney Fund
Healthdirect
Nursing Times
National Kidney Federation
National Health Service
Office on Women’s Health
Healthline