El síndrome de congestión pélvica, o PCS, es un trastorno causado por válvulas "permeables" en las venas ováricas e ilíacas internas en la pelvis, similares a las venas varicosas en las piernas. En una vena que funciona normalmente, las válvulas actúan como puertas unidireccionales para dirigir el flujo sanguíneo de regreso al corazón. Sin embargo, en pacientes con PCS, las válvulas no se cierran por completo, lo que permite que la sangre fluya hacia atrás. Con el tiempo, esto hace que las venas se estiren y adelgacen, así como que sobresalgan hacia afuera, creando sensaciones de presión y dolor. Estas venas varicosas pélvicas pueden afectar el útero, los ovarios y la vulva. 

Los síntomas se describen con mayor frecuencia como un tipo de dolor "sordo" y "doloroso" en la parte baja de la espalda o la pelvis, que suele ser peor por la noche o después de estar de pie durante largos períodos de tiempo. Los síntomas adicionales incluyen relaciones sexuales dolorosas (dispareunia), períodos dolorosos, irritabilidad de la vejiga, sangrado menstrual anormal, flujo vaginal y venas varicosas visibles en la vulva, las nalgas o el muslo.

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